Todos los niños son emprendedores por naturaleza, sin embargo, en ocasiones los adultos nos empeñamos en guiar sus intereses e iniciativas siguiendo nuestra experiencia. Es un gran error, ellos son personas diferentes a nosotros y tienen sus propios intereses.
Los niños que están interesados en saber cómo funcionan las cosas, que quieren cambiar el mundo, que tienen intereses diferentes, que se obstinan en lograr algo, pueden tener una mayor habilidad en esa línea.
Es importante fomentar y estimular la curiosidad, ayudarles a fijar objetivos y premiar pequeños logros.
La tenacidad, el esfuerzo y la tolerancia a la frustración son aspectos importantes a lo largo de la vida. Acompaña la iniciativa y creatividad, respeta sus intereses, seguro que te sorprenderán…
