Todos conocemos la importancia de cuidarnos a nivel emocional, de mantener unas relaciones sanas con nosotros mismos, con la familia y los amigos.
Es importante dedicar tiempo a saber cómo estamos, qué sentimos y qué necesitamos.
Cuidar nuestra alimentación, sueño y descanso; tener unas relaciones sanas y asertivas, disfrutando del otro sin miedo a poder limites que nos ayuden a ser más felices en compañía.

Así mismo, el uso de técnicas de autoregulación como mindfulness, yoga y/o meditación son muy útiles para sentirnos bien y enfocarnos en el aquí y ahora.
Todo ello, junto con la búsqueda de equilibrio entre la vida personal y laboral, compromiso con nuestras obligaciones y aceptación de la necesidad de cuidado y descanso de nuestro cuerpo, mente y emociones, facilitan una vida más plena y nos ayuda a superar las inevitables dificultades que vayamos encontrando.
Si además, ayudamos a otras personas o colaboramos en el bienestar de los demás, nos sentiremos mejor.
Compromiso, autocuidado, aceptación y agradecimiento por lo que tenemos, puede ser la clave de nuestro bienestar.

